
El tema de marzo es Corrupción
La corrupción puede empezar con un acto inocente, como favorecer a alguien que conoces en vez de a alguien a quien no, o recordar un regalo que te enviaron una vez y retribuir ese gesto con un proyecto. La corrupción es un espectro que premia las conexiones sociales y las ventajas financieras por encima de las reglas del juego limpio: existe en todas las sociedades e instituciones.
Algunas personas sobreviven gracias a la corrupción, ya que las laberínticas burocracias en las que viven hacen que lo contrario sea literalmente imposible; sin embargo mientras ellos sobreviven, otros perecen: entre nubes ascendentes de productos químicos tóxicos o en derrumbes de edificios no construidos conforme a las normas. Esas calamidades que nos rodean se las debemos a quienes se preocuparon más por su beneficio que por las demás personas, a quienes antepusieron el lucro por encima del bien común.
Como señala la antropóloga social Lucy Koechlin: “Un mundo sin corrupción es una idea poderosa, pero no aparece de la nada”. Hace falta valor para denunciar, exigir transparencia y rendición de cuentas, para reforzar la protección de los denunciantes, el estado de derecho y así acabar con la concentración empresarial mientras se organizan coaliciones de personas a fin de restablecer el equilibrio. ¿Qué vas a hacer para que el poder rinda cuentas?
Este mes nuestro capítulo de Monterrey eligió la exploración de Corrupción y Violeta Hernández ilustró el tema