
El tema de julio es tesoro
Un tesoro adopta muchas formas, tanto físicas como intangibles. Puede ser un anillo que te han legado tus antepasados. Un manantial de agua escondido en una tierra reseca. La confianza incipiente de un nuevo amigo. Nuevas fotografías de la galaxia, llenas de remolinos iridiscentes de materia y luz. Las ruinas de un pueblo de un tiempo y un lugar lejanos.
Nuestro instinto nos lleva a aferrarlas con fuerza. Sellamos los tesoros en vitrinas, para preservarlos de la decadencia del tiempo, para exhibirlos como testimonio de nuestra valía. Tememos perderlos, pero con ese miedo se anula la capacidad de apreciarlos. Debemos suavizar nuestro agarre y magnificar el tiempo que pasamos en su presencia, precisamente porque nada permanecerá con nosotros. Con el tiempo, incluso las joyas de la corona se convertirán en polvo.
¿Qué ocurre cuando ampliamos lo que atesoramos más allá de lo raro, lo bello y lo precioso a lo ordinario y lo desapercibido? Incluso la poesía grafiteada en el lateral de una parada de autobús es una reliquia de alguien que pasó por allí, dejando huellas que los futuros arqueólogos podrán excavar. ¿Qué tesoros sólo tú puedes discernir?
Nuestro capítulo de Brisbane eligió este mes la exploración de Tesoro, Spectator Jonze ilustró el tema y Mailchimp lo presenta.